33ª Maratón Valencia 2013

Después de varios meses de duro entrenamiento; sacrificios, renuncias, esfuerzos personales y familiares (los esfuerzos de estos últimos tienen mucho más valor, ya que se que se sacrifican por nosotros), llega el momento más excitante y esperado. Aquel en el que pondremos en juego y mediremos las capacidades físicas y mentales entrenadas; con frío o lluvia, con calor, en solitario o en compañía; con amigos apasionados del mismo deporte, con los compañeros del club, en carreras populares. Todos esos esfuerzos para llegar en las mejores condiciones posibles a la prueba de fondo más mítica y popular del atletismo. El momento en el que hay que conjugar la resistencia y la velocidad durante 42,195 km que tiene de distancia la MARATÓN.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El domingo 17 de noviembre de 2013 a las 9:00 horas, se daba la salida a la 33ª edición de la Maratón Divina Pastora – Valencia 2013 y en ella participábamos dos corredores del Club Atletismo Porriño, ambos con objetivos personales ambiciosos. César (Pecas) con la intención de bajar de las 2 horas 40 min. y yo, con el objetivo de mejorar mi mejor tiempo en una maratón (la única hasta este momento), 2 horas 57 min. pero con el objetivo de bajar de las 2 h. 50 min.

 

La carrera se celebró, a pesar de las malas previsiones que durante la semana se pronosticaban, en unas condiciones perfectas. Sin lluvia, sin viento y una temperatura ideal.

 

El ambiente, espectacular durante todo el recorrido. Con atracciones variopintas, orquestas, con gente volcada que animaba y te llevaba en volandas por un circuito llano, demarcado entre los alrededores y el centro de la ciudad de Valencia.

 

Un final de carrera a través de un pasillo de gente aplaudiendo y animando, que recuerda las etapas de montaña del Tour o La Vuelta, te iban haciendo el camino hasta la entrada a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde se corren los últimos 50 metros sobre una plataforma montada sobre el agua y cubierta por una alfombra azul. Últimos metros que se corren con «chispazo» de alegría, entusiasmo y, con una satisfacción y una felicidad inmensa hasta la línea de llegada.

 

Con todo lo anteriormente contado, solamente quedaba que ambos, personalmente, respondiésemos física y mentalmente al reto. Que una lesión inoportuna o un desfallecimiento, no trastocase nuestros planes. Y esto también salió a pedir de boca; ni lesiones, ni pájaras o desfallecimiento, ni nada negativo.

 

César hizo un carrerón, controlando en todo momento los ritmos que debía conseguir y dosificando el esfuerzo dentro de los límites que le aseguraban, llegar con las fuerzas suficientes a la línea de meta en el puesto 89 (24 de su categoría) con un tiempo de 2:38:44. Chaval eres un crack…

 

Yo hice una carrera rápida para mis pretensiones iniciales, seguramente corriendo con algo de inconsciencia y de atrevimiento, pero a pesar de ello, o por ello, el objetivo fue literalmente «sobrepasado». Conseguí llegar a meta en el puesto 107 (8 de mi categoría) y con un tiempo de 2:40:55.

 

En realidad las sensaciones de alegría, entusiasmo, la satisfacción y la felicidad que antes os decía que acompaña los últimos metros, a mí personalmente y creo que a César le sucederá lo mismo, todavía no me han abandonado.

 

Es justo compartir estos sentimientos con todas las personas que corren a nuestro lado, de una u otra forma, Por lo cual, os hacemos partícipes de estos éxitos personales, que no son posibles, sin la compañía de personas que nos quieren, nos valoran y nos aprecian. Muchas gracias a todos.

 

 

Hacer una mención especial a Fernando, un amigo corredor popular como nosotros y de O Porriño, que también participó en la maratón y con el compartimos el fin de semana en Valencia. Felicitarlo por haber terminado la carrera, a pesar de haber pasado algún que otro mal momento. También debemos felicitarlo por el espléndido trabajo de planificación logística que preparó para que su mujer y la mujer de César, estuvieran como el «Espíritu Santo» en todas partes; a lo largo de toda la carrera animándonos y dándonos aliento a nosotros y al resto de participantes. Sobre todo a los gallegos que se sentían un poquito más arropados al verlas con las banderas gallegas…También para ellas una felicitación especial y nuestro agradecimiento…

 

Fotos e crónica: Marcos Francés

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